Importancia de la detección oportuna de la pérdida auditiva en adultos mayores

Con frecuencia, las personas asociamos la pérdida de audición con la edad. Y si bien es cierto que las capacidades físicas e intelectuales van decreciendo con el paso de los años, no hay razones para pensar que la sordera es inevitable, especialmente en el adulto mayor.

La audición no solo nos permite escuchar las conversaciones, la televisión o la música. Nuestra capacidad auditiva es clave en la adquisición y desarrollo del lenguaje, por ende, es necesaria para la comunicación oral, el aprendizaje, la socialización, entre otras funciones.

De acuerdo con una publicación de la Organización Mundial de la Salud, en 2021 había alrededor de 466 millones de personas en todo el mundo con pérdida auditiva. Y se estima que para el año 2050 haya más de 900 millones de personas con esta patología.

Por esta razón, es indispensable concienciar a la población sobre la importancia de la detección oportuna y prevención de la sordera súbita, patología que puede asociarse a causas genéticas, a la sobreexposición al ruido, a un accidente, entre otras razones.

Señales de pérdida auditiva en adultos mayores

  • Indicar que escuchan zumbidos o pitidos en el oído (acúfenos)
  • Dificultad para seguir una conversación en un entorno con ruido de fondo, como una reunión
  • Aislamiento y falta de ganas de salir o socializar con otros
  • Dificultad para detectar de qué lado viene un sonido
  • Dificultad para reconocer voces o comprender lo que escucha

¿Cómo prevenir la pérdida auditiva?

En la tercera edad, es importante acudir al médico al menos una vez al año para realizar un check up general, en el que también se revisen los oídos del adulto mayor. De ser necesario, el médico podría indicar una prueba de audición (audiometría) o canalizar al paciente con un especialista en otorrinolaringología para el tratamiento de enfermedades del oído que puedan afectar la audición.

Asimismo, si el paciente tiene alguna enfermedad sistémica que pudiera afectar la capacidad auditiva, como hipertensión o diabetes, debe brindar el tratamiento adecuado para prevenir la pérdida auditiva.

La exposición a ruidos muy fuertes es una de las causas más comunes de la pérdida súbita de la audición, por lo que se recomienda no exponerse a música muy alta, trabajos de construcción u otras fuentes de sonido de alta intensidad.

Por último, es importante tener buenos hábitos de vida, como no meter hisopos al canal auditivo para retirar el cerumen, mantener una buena alimentación y evitar la automedicación ya que algunos medicamentos pueden ser tóxicos para el oído interno.

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